martes, 28 de septiembre de 2010

Día de Aventura


Un día como cualquiera, y un nombre común de la semana es “sábado”, en que las personas lo toman como una fecha especial, haciendo de las suyas, dándose una escapadita, dando permiso para una fiesta o un bar; quizás algunos disfrutan su sábado tranquilo y sencillo como organizar una reunión familiar, o también salen de sus hogares y pasean por las calles de lima ya sea en el día o en la noche. Pero lo que motiva este “sábado” a la gente es vivir esos momentos inolvidables y agradables con tus seres queridos.
Este sábado 25 de septiembre a las tres de la tarde, se encontraba un grupo de amigos en la casa de una del grupo, donde todos planeaban para irse a una fiesta en el distrito de magdalena, la cual la chica de la casa dijo que no podía ir con ellos ya que en la noche trabajaba de siete hasta la medianoche, preocupados y tristes los demás, decidieron que ella debería ir a la reunión, pero encontrarse con ellos en un lugar preciso, para irse todos juntos, la chica no lo pensó dos veces, y le pareció fantástico la idea; llegando a las cinco de la tarde, ella se alistaba con la mejor ropa que tenía en su closet, y dándose unos retoques en el rostro y en el cabello; así avanzaba los minutos donde el reloj para a las seis en punto, ella apurada sale de su casa, y fue a laborar en su trabajo, llego se sentó, contestaba y recibía los pedidos de los clientes que cada vez llamaban para darle las ordenes que se le indicaba, ella emocionada , volteaba y observaba el reloj, contando los segundos y minutos que avanzaba las manecillas, luego que diera a las 12 en punto, ella sale del trabajo apurada y contenta, por no hacer esperar a sus amigos y va hacia el lugar donde habían quedado, los encuentra y juntos toman un taxi, le indican la dirección, pero no percataron que cuando subieron, el taxista estaba un poco fumado, ya que este hablaba palabras sin sentido, ellos asustados le seguían el juego a este chofer, y lo tomaron con gracia, hasta cuando llegaron a su destino, bajaron del carro, y vieron que el señor del auto se retiro, se rieron y siguieron su camino sin tomarle mucha importancia; llegaron a la fiesta, y la música a todo volumen, y por ultimo hubo demasiada gente, así que sin importarle, bailaron y gozaron hasta las tres de la mañana, todos se retiraban, pero ellos querían seguir con la diversión, luego fueron a otra fiesta cerca del distrito, pero cuando llegaron se dieron la sorpresa que no todo había terminado, así que decepcionados regresaron cada uno a su casa y descansaron, al día siguiente se encontraron y dijeron que la pasarían mejor que ese día, teniendo un sábado de locura.

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